Oxfam critica que el incremento es desmedido, exagerado, desproporcionado y exorbitante. Mientras tanto la ayuda al desarrollo ha sufrido el mayor recorte de la historia mientras que los multimillonarios de la energía se embolsan 300 millones de dólares al día con la guerra de Irán. Los 41 milmillonarios del sector en los países del G7 se han embolsado hasta la fecha un total de 23.500 millones de dólares, estima un informe.
De acuerdo a esta investigación publicado hoy coincidiendo con la cumbre de los siete países más poderosos del mundo en Évian, Francia, los multimillonarios de todo el mundo han acumulado 9,8 billones de dólares desde 2020, mientras se han recortado las ayudas al desarrollo de los país con economías más pobres.
Oxfam calcula que las ganancias de seis de las principales corporaciones petroleras y de gas van a aumentar en un 80% comparado con los pronósticos previos a la guerra, que califica de «ilícita». Esto son unos 68.000 millones de dólares de beneficio extra, lo que llevaría a una caja de 152.000 millones de dólares a final de año, 416 millones de dólares al día.
El cierre del estrecho de Ormuz y la inestabilidad en el comercio global no habrían favorecido solo al sector de la energía. El informe estima también que las tres principales empresas de fertilizantes en el mundo aumentarán sus beneficios en un 23% respecto a un escenario sin guerra, equivalente a unos 928 millones de dólares.
En general, los beneficios combinados de las grandes compañías del G7 pueden mejorar las perspectivas de sus resultados en 413 millones de dólares de media, de acuerdo con Oxfam.
El mayor recorte a la ayuda de la historia
Y mientras los conflictos humanitarios resultan «extraordinariamente lucrativos» para los negocios, en palabras del director ejecutivo de Oxfam Internacional, Amitabh Behar, el G7 ha adoptado el mayor recorte a la ayuda oficial al desarrollo de la historia.
La organización calcula una reducción de 48.000 millones de dólares entre 2024 y 2025 en el presupuesto destinado a apoyar a las economías más pobres y lo pone en perspectiva: es lo mismo que los multimillonarios de los países más poderosos han acumulado en nueve días en el mismo periodo.
«Es un sistema brutal que redistribuye la riqueza hacia arriba: de los trabajadores a los accionistas, de los más pobres a los más ricos, de quienes tienen menos poder a quienes ya tienen demasiado», ha reprochado Behar en la nota de prensa, en la que han subrayado que el «coste humano de la inacción del G7 es catastrófico».
Pedido a los líderes del G7
Por ello, Oxfam Intermón ha pedido a los líderes del G7 cuatro medidas: poner impuestos a las ganancias excesivas para reducir la desigualdad, cancelar la deuda, replicar el plan de acción de la pandemia con la suspensión de los pagos de la deuda bilateral de los países con ingresos bajos y medios, aumentar la ayuda al desarrollo hasta la meta del 0,7% del ingreso nacional bruto y liberar la liquidez global.
Consciente de la dificultad de una respuesta desde Estados Unidos, la organización apela también solo a los países más poderosos de la Unión Europea, el G6.
«Para asegurar la asistencia del presidente Trump a esta cumbre, el presidente francés Emmanuel Macron aceptó excluir las discusiones sobre el colapso climático, la creciente desigualdad y la necesidad de respuestas coordinadas ante las crisis globales superpuestas», ha lamentado también Behar.
«Incluso palabras como ‘género’ o ‘clima’ han sido eliminadas de la agenda para complacer a Washington. En lugar de defender la gobernanza colectiva, Macron y sus homólogos están facilitando su destrucción. Esto tendrá consecuencias que se medirán en vidas humanas», concluye.








