«Un argentino se «desloma» en Nueva York» con la foto de Adorni y su esposa paseando y comprando en tiendas caras de esa metrópoli, se viraliza en la redes. La imagen de ambos es una postal que hecha por tierra el discurso del presidente Milei en su primera apertura de sesiones donde prometió un paquete de leyes “anti-casta”.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quedó envuelto asi en otra polémica que ya deribó en dos causas judiciales, luego de que se conociera que con su esposa, Bettina Angeletti, llevó a Nueva York en el avión presidencial junto a la comitiva oficial, pese a no formar parte de la estructura del Gobierno.
A Punta del Este en avión privado
Además, desde la oposición está en proceso un pedido de interpelación del diputado Germán Martínez en la camara baja para que explique como un funcionario público con sueldo congelado de $3,5 millones se sube a un vuelo privado a Punta del Este, cuyo costo ronda los U$S 15 mil dólares.
El proyecto de interpelación ya presentado acredite para ser aprobado exige que el Jefe de Gabinete demuestre «fehacientemente la modalidad de pago, el origen de los fondos y la identidad de la persona humana o jurídica que sufragó dicho desplazamiento, dado el caracter ajeno a sus funciones públicas».
El objetivo es investigar si Adorni aceptó dádivas empresariales por favores políticos o prebendas que pueden configuar delitos. Las prebendas políticas son prácticas corruptas o clientelares donde se otorgan favores lucrativos, beneficios materiales o ventajas a personas específicas.
Se estima que el viaje y el hotel de lujo de Adorni y su esposa le costó al erario público el equivalente al salario de 32 científicos del CONICET. Asimismo, el viaje a NY de toda la comitiva de Milei le costó a todos los argentinos unos 300.000 dólares.
Tan solo la noche de hospedaje en el hotel 5 estrellas, el más caro de Nueva York, llamado «The Langham» emplazado en la Fifht Avenue, le costó a los argentinos 3.700 dólares cada funcionario, esposas o acompañantes.
Se desploma el discurso anticasta
Para el jefe de Gabinete resulta demoledor su propio anuncio cuando era vocero presidencial. Se trata del decreto 712/2024 por el cual la flota de aviones oficial «no podrá ser utilizado para viajes familiares o particulares».
Durante ese anuncio Adorni aprovechó entonces para mofarse de la utilización que se hizo durante el kirchnerismo de las aeronaves al señalar «no se van a poder usar para traer diarios de papel del Sur, traer a familiares desde el Sur, viajar a un cumpleaños familiar o usar para cualquier otra actividad por fuera de la agenda pública».
En la misma presentación, de agosto de 2024 (el decreto se publicó el 12/08 de ese año en el Boletín Oficial) Adorni se jactaba de «en la Argentina del ajuste de Milei» el uso arbitrario del avión presidencial «es otro privilegio que se termina».









