El gobierno libertario de Milei encontró un salvavidas para salir del escándalo judicial en el que lo metió el jefe de gabinete Manuel Adorni, algo que no para de perjudicar al madatario hace tres semanas. Adorni está escondido y blindado por la cúpula libertaria tras ser humillado por algunos de los periodistas (ahora censurados) en la caótica conferencia de prensa en la que no supo explicar el crecimiento irregular de su patrimonio desde que es funcionario.
La propia nota de Open Democracy sobre la llamada «ensalada rusa» aclara que no se pudieron verificar si se realizaron pagos ni a quién y por el momento, sólo sirvió para que el gobierno tuviera una excusa para censurar a la prensa acreditada en la Casa Rosada como represalia.
Al mismo tiempo usó esta investigación para desviar el foco no solo de la agenda incendiaria de Adorni, sino también de los créditos hipotecarios multimillonarios que entregó el Banco Nación a cientos de funcionarios y por la que ya le están lloviendo denuncias penales.
Lo cierto es que ahora el gobierno sin ningún escrúpulo les retiró las acreditaciones a los periodistas de los medios que molestan a Manuel Adorni con el pretexto de que formaron parte de una campaña orquestada por Vladimir Putin para perjudicar al gobierno de Javier Milei.
Desde el lunes 6 de abril , los periodistas correctamente acreditados de Ámbito Financiero, Tiempo Argentino, La Patriada, A24 y El Destape no pudieron entrar a la Rosada porque les habían retirado el acceso mediante la huella digital.
En esos medios se publicaron algunas columnas en 2024 que, según reveló el sitio británico Open Democracy por medio de un parte de inteligencia ruso, buscaron afectar al gobierno de Milei. Las columnas fueron supuestamente pagadas en 23 medios por la suma de 283 mil dólares, aunque aun no hay pruebas fechacientes en la justicia, de acuerdo a la «investigación».
En la lista de Open Democracy también aparecían los medios Infobae y El Cronista, no obstante los periodistas de esos dos medios no fueron censurados por el gobierno y mantuvieron sus acreditaciones, lo que indica lo selectivo de la insólita medida.
En tanto Milei aprovechó este informe para escalar su ofensiva contra la prensa con horas de posteos y retuit de mensajes para atacar al periodismo argentino. Con memes que sostienen consignas como: «Los periodistas mienten por dinero», «Periodismo ensobrado»o reafirmar que «no odiamos suficiente al periodismo» entre otras, el presidente sigue volcando su discurso de odio y violencia contra los que ejercen este oficio.
Desde diversas organizaciones periodísticas y sindicales como el Foro de Periodismo Argentino y el Sipreba salieron a repudiar la campaña del Gobierno para desprestigiar al periodismo. A su vez diputados de la oposición criticaron la suspensión de acreditaciones a la prensa no adicta en la Casa Rosada.








