Informes privados indican que en el país hay 8 millones de personas sin trabajo, pese a estar en edad laboral. La tasa de desocupación subió durante el cuarto trimestre de 2025, indica el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
La proporción de personas que no tienen ocupación, están disponibles para trabajar y buscan empleo activamente llegó al 7,5% de la población económicamente activa, lo que representa un incremento de 1,1 puntos porcentuales respecto al mismo período del año anterior.

El aumento de la desocupación impactó con mayor fuerza en la población joven. Ahora 7 de cada 10 jóvenes son trabajadores informales o cuentapropistas. Un estudio de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA reveló que más del 40% de los trabajadores no están cubiertos por la legislación relevante, sea laboral, impositiva y de la seguridad social.
Para las mujeres de 14 a 29 años, la tasa de desocupación aumentó 3,0 puntos porcentuales. Entre los varones del mismo grupo etario, la suba fue de 3,7 puntos. En cambio, en los grupos de 30 a 64 años, tanto en mujeres como en varones, los indicadores de desempleo permanecieron estables.
Respecto al tiempo de búsqueda de empleo, el 24,9% de las personas desocupadas llevaba buscando trabajo entre 1 y 3 meses. Un 14,6% buscaba empleo entre 3 y 6 meses, mientras que el 13,7% lo hacía desde hacía entre 6 y 12 meses. El 30,9% llevaba más de un año intentando reinsertarse en el mercado laboral, en tanto que el 15,9% buscaba trabajo desde hacía menos de un mes.
La situación de nuestro país respecto al marcado laboral indicq que entre nueve países de América Latina (región caracterizada por la informalidad y precariedad laboral) la Argentina se encuentra en el cuarto lugar, detrás de Chile, Brasil y Costa Rica.
Estos niveles de desocupación en la Argentina es un fenómeno inédito e histórico para la economía que amenaza con agudizarse, mientras el gobierno de Milei no reconoce esta realidad ni hace nada para revertir la situación.








