Las proyecciones de las consultoras ya habían anticipado un mal dato para el Gobierno. De esta manera, la tendencia echó por tierra la promesa del presidente Javier Milei de que en agosto de este año el índice inflacionario empezara en cero.
2 minutos de Javier Milei explicando que la inflación iba a ser 0% en agosto 2026 pic.twitter.com/tDgnkn8Bw4
— Arrepentidos de Milei (@ArrepentidosLLA) August 13, 2026
Como se esperaba, se trató de una cifra superior al 1,9% que se había registrado el mes anterior y así se pausó el proceso de desinflación al que apostaba el Gobierno en la segunda parte del año. En tanto, los precios acumularon un alza del 19,3% en lo que va de 2026, pese al ajuste al que está sometiendo el gobierno de Milei a los argentinos.
El costo de los alimentos básicos volvió a tomar impulso en julio y golpeó el bolsillo de los argentinos. Según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la canasta básica alimentaria (CBA), que determina el umbral de la indigencia, aumentó 2,6% en el mes, mientras que la canasta básica total (CBT), utilizada para medir la pobreza, subió 2,2%.
Con esas variaciones, una familia tipo de cuatro integrantes –compuesta por un varón de 35 años, una mujer de 31, un hijo de seis y una hija de ocho– necesitó ingresos por $1.564.716 para no quedar por debajo de la línea de pobreza. En tanto, para no ser considerada indigente, ese mismo hogar requirió $708.016.
En términos nominales, el umbral de pobreza para esa familia aumentó $33.243 respecto de junio, cuando se había ubicado en $1.531.473. La línea de indigencia, en tanto, sumó $18.164 frente a los $689.853 del mes anterior.
La evolución de los alimentos también tiene relevancia porque el rubro concentra una porción significativa del gasto de los hogares y, por su frecuencia de compra, es uno de los componentes que más rápidamente se incorpora a la percepción cotidiana de inflación.






