Javier Saavedra murió alrededor de las 17 horas del lunes 15 en el baño de la Alcaidía General de la ciudad de Salta, cuando al día siguiente el 16 de septiembre a las 8.30, debía comenzar el juicio en la sala de audiencias de la Sala I del Tribunal.
El día de esta muerte el Tribunal que integran los jueces José Luis Riera (presidente), Mónica Faber y Maximiliano Troyano (vocales) lo reprogramaron para el miércoles 24 de septiembre, en una audiencia en frente a los miembros de la Unidad Fiscal integrada por los fiscales Mónica Poma, Gabriel González y Leandro Flores, y el defensor de los imputados Marcelo Arancibia. Como querellante en representación de la familia de la víctima estuvo presente Pedro Javier Arancibia.
El sistema carcelario en la banquillo
Esta muerte ocurrida dentro de la Alcaidía generó conmoción y ahondó la incertidumbre al caso del femicidio de Salas, que ya trasciende lo mediático y desnuda aun más la crisis que vive el sistema penitenciario en general del sistema carcelario y comisarías de la provincia de Salta.
Si bien, tras la muerte del principal sospechoso se informó que se abrió una investigación interna bajo la carátula de suicidio, suspendieron a 4 guardias del Servicio Penitenciario Provincial de Salta (SPPS), sin lugar a dudas sorprende que una persona bajo custodia pueda quitarse la vida.
Las hipótesis mediáticas que surgieron son diversas. Por comentarios extraoficiales se dijo que ya hubo anteriores intentos. Por otro lado la autopsia arrojó que murió desangrado a partir de una herida cortante en el brazo derecho. El hecho por ese lado estaría resuelto porque se dice que no se observa que hayan intervenido terceras personas.
Entonces la información oficial dice fue un suicidio. Surgen así diversas cuestiones ¿Cómo fue? ¿En un baño de la Alcaidía? ¿Y la custodia? ¿Puede que Saavedra haya sido un preso más?. ¿No tenía una custodia especial? ¿Justo ocurrió cuando al otro día iba a empezar el juicio? Etc.
Muerte en situación de encierro
El periodista Héctor Ali en su programa “Las barbas en remojo” por FM Pacifico (92.9) entrevistó al doctor Rodrigo Solá, presidente del Comité para la Prevención de la Tortura por en el curioso caso de la muerte de Javier Saavedra, para saber más sobre una muerte bajo custodia.
Solá conoce muy bien lo que es la institución carcelaria y la Alcaidía, porque incluso desde el comité que preside, hace poco dieron a conocer un informe sobre la situación calamitosa del sistema penitenciario de la provincia de Salta.
“A nosotros lamentablemente no nos sorprende porque sabemos que es un sistema que está absolutamente colapsado y que no tiene las posibilidades de hacer el control que debiera, porque haya sido un suicidio, haya sido inducido o por cualquier otra causa; el Estado en este caso tiene la obligación de cuidar a las personas. Tiene la obligación de la guarda de las personas. No sólo en la salud o en la integridad sino hasta en la vida como en este caso”, detalló.
Sobre la posibilidad de cómo ingresó ese elemento al lugar donde está preso, Solá se remitió al juicio que hoy en día se está produciendo contra el servicio penitenciario de la cárcel de Villa Las Rosas.
“Nosotros muchas veces denunciamos, el ingreso de materiales que no son permitidos, sustancias peligrosas, de consumo problemático, elementos cortantes, bueno, ingresan y tienen que ver mucho con la corrupción propia de una institución”, sostuvo.
En el caso del deceso del principal acusado en el Comité tienen ciertas hipótesis, pero remarcaron que pidieron informes para tener más certezas y esperan la respuesta. No obstante contó que diseñaron un registro de muertes bajo custodia que tiene la finalidad de apuntar a responsabilidades generales e incluso que tienen que ver con condiciones estructurales.
Aseguró que en el Comité tienen unas premisas que vienen de normativas internacionales, partiendo de un principio de que todas son muertes sospechosas, no descartan ninguna posibilidad, incluso se plantea la inversión de la carga probatoria.
En este caso Solá afirma que “el Estado es responsable por cualquier muerte que se produzca, y tiene que demostrar que hizo todo lo suficientemente a su alcance para evitar que se produzca ese daño. Incluso en el caso de muertes que pueden ser catalogadas como naturales, nosotros ahí también intervenimos, pedimos informes y demás, porque a veces dicen: bueno murió por una causa médica, pero cuando uno explora un poco más, a veces tiene que ver con las condiciones del lugar”, aseveró.
En este punto ahondó que las “condiciones que no son higiénicas ni saludables, pueden generar enfermedades respiratorias o agravarlas. Entonces nuestro análisis apunta un poco a eso también, a pensar en los tipos de muertes que se producen en las unidades carcelarias y en las responsabilidades que se generan no solo en el plano penal, sino también en civil, administrativo y otro tipo de responsabilidades”, remarcó.
La inseguridad aun si estás preso
A todos les resulta increíble que un preso día antes de enfrentar un juicio no haya tenido una estricta medida de seguridad. Sobre todo cuando se supo que la alerta de la muerte no la dio la custodia sino otro compañero preso, quien tuvo que ir a buscarlo al baño porque le extrañaba que hacía mucho que no salía.
Al parecer, cuando se dio con la puerta cerrada, se subió a un balde para mirar por arriba de la puerta y observarlo que se estaba desangrando. Esto habría ocurrido luego de que lo vio ingresar.
Se supo que su compañero al salir de bañarse le llamó la atención, que no haya salido del baño. Si esto es así está claro qué él no hubiera alertado hubiera transcurrido muerto mucho después de las 17 horas. De haber tenido custodia quizás se le podría haber salvado la vida.
Solá afirmo que después de todos estos sucesos ahora corresponde analizar todas las responsabilidades. «Ahora uno puede descartar lo penal y digamos que fue un suicidio, pero bueno entonces hay que analizar qué responsabilidades le caben a la institución para que este hecho se haya producido”, especificó.
Según su visión hay un abanico muy amplio de responsabilidades y esta van desde ocasionar la muerte a evitar que la muerte se produzca. Lo que se informó es que hay cuatro guardias desplazados, pero seguramente hay más responsables arriba.
“Yo creo que aquí hay que revisar todas las actuaciones. Seguramente habrá gente que tiene responsabilidad directa en el hecho en ese momento, pero hay gente que tiene que debe tener control, supervisión y las responsabilidades políticas”.
“A nosotros nos parece importante esa investigación también, porque a lo que hay que avanzar también en modificar las prácticas internas, los protocolos, los procedimientos, sabemos que en el momento en que se produce una muerte, uno está focalizado en ese drama”, concluyó.









