El mercado cree que los dólares no alcanzan para pagar la deuda y sostener la demanda. A la vez surgen propuestas de liberar el tipo de cambio y tolerar más inflación. Es por todo esto que la suba a 700 puntos del riesgo país que elabora JP Morgan, un amigo de los libertarios, se produce en un contexto marcado por la incertidumbre en los mercados internacionales.
En este contecto Javier Milei aparece con con sus exabrutos durante su discurso del lunes 19 de octubre en la Argentina Oil & Gas Expo 2026 en Neuquén. El Presidente se mofó y negó la realidad sobre que una parte de los argentinos no llegue a fin de mes, como revelan las encuestas que difundió Pagina/12. “Es una pelotudez del tamaño de una casa”, aseguró, a pesar de que los datos lo contrarrestan.
Ante los principales empresarios y referentes del sector energético, Milei defendió la marcha del programa económico, ratificó el superávit fiscal y arremetió contra “los medios corruptos”, que exponen la realidad de la caída en el poder adquisitivo de millones de argentinos.
En uno de los pasajes más polémicos de su disertación, el jefe de Estado expresó: “La idea de que la gente no llega a fin de mes es una pelotudez que impulsó el kirchnerismo. La frase suena linda y es una tontería del tamaño de una casa. Si se quedan sin plata verdaderamente el 20, ¿cómo viven 10 días sin comer ni beber?”.
“No nos dejemos psicopatear por los hijos de puta que hicieron mierda al país”, agregó e invitó a los argentinos a “reflexionar”.
No es la primera vez que Milei hace declaraciones de este estilo. Hace un tiempo, había asegurado que si la gente no llegaba a fin de mes “las calles tendrían que estar llenas de cadáveres”.
El modelo económico empobrecedor que sostiene el presidente Milei quedó atrapado en un callejón. Necesita un flujo cada vez más abultado de dólares para abastecer la demanda privada y cumplir con los vencimientos de deuda. Pero ni siquiera con un superávit comercial récord consigue cerrar las cuentas. El mercado lo sabe y por eso el riesgo país volvió a trepar fuerte este lunes. Milei acusó recibo y tuvo que negar una devaluación en su discurso en Neuquén.
La preocupación ya no se limita a los economistas críticos del programa libertario. Se instaló en las entrañas de los círculos de poder que sostienen al Gobierno. Los acreedores externos temen que no aparezcan los dólares necesarios para cobrar sus préstamos. Los grandes grupos económicos locales reclaman una recuperación de la actividad que permita sostener los negocios y preservar la competitividad electoral del modelo. Son dos demandas distintas que confluyen sobre una misma fragilidad: la disputa por las divisas.






