Los argumentos para actualizar la tarifa se contraponen según el lado del mostrador. Si es por el lado de la inflación el porcentaje de aumento no condice. De $1,150 a $1,486 es de aproximadamente 29.22%. Pero desde la empresa se asegura que la tarifa actual tiene un atraso acumulado desde abril de 2025.
Según declaraciones en la prensa local «el boleto no aumenta, sino se recompone o se equipara», argumentan. Lo que hace insostenible mantener el valor actual del pasaje es también la inflación acumulada y los recientes incrementos en los costos operativos, entre los que están las paritarias de los choferes y la subas periódicas de los combustibles.
La actualización del pasaje es inexorable. La suba tiene un proceso administrativo pero que no es un escollo. Se trata solo de cuestiones legales y técnicas, como una convocatoria a una audiencia pública que ya está fijada para el 30 de marzo en la localidad de La Merced, y se estima que para abril días más o menos, la suba de la tarija a casi $1500 está cantada.
La avanzada del pedido tiene además otro fuerte sustento empresarial el cual viene siempre bien para amedrentar a los usuarios. Sin el sustancioso subsidio que pagamos todos a través del Gobierno de la Provincia, hoy el costo real del pasaje para la mayoría de los usuarios sería de $3.200.









