Estoy seguro de haber aportado mi conocimiento y mi pasión por la gesta güemesiana en las guerras por la independencia, a través de más de 20 años con mi recital poético-histórico-musical Romancero de Güemes, en distintas versiones y escenarios, en base al poemario Güemes de don Julio César Luzzato, y con mi opúsculo “Carmen Puch de Güemes. Al encuentro de la heroína” publicado ya en 3ª edición desde el 2011.
Tengo mi profesión (Psicólogo) y ejercí la docencia e investigación universitaria en la UNC y la U.N.Sa., y participé como Director del Departamento de Evaluación de un proyecto importante del CONICET en Buenos Aires, y fui Especialisdta de Programa en el proyecto “La Educación en Iberoamérica”, en la O.E.I., Madrid, España.
Y soy alguien permanentemente interesado y preocupado por lo que acontece en mi país, en América y en el mundo.
Con esto quiero decir que lo que afirmo a continuación es solamente una opinión en base a la lectura y escucha sobre la guerra del medio oriente. No estoy basado en ningún organismo ni estructura. Es mi opinión, tan sólo, y puede por supuesto estar equivocada.
Creo que Netanyahu, que dirige Israel desde hace aciagos años, en mi opinión proponiendo o facilitando guerras, atentados y asesinatos para de paso liberarse o postergar los juicios que están hace tiempo por caer sobre él por corrupción directa de él y/o de su esposa, es en mi opinión el peor enemigo que tiene Israel, su propio dirigente, más enemigo que Irán, Hezbolá o Hamás.
Si bien Israel tiene toda una historia de guerras, invasiones (como ejecutor o como víctima), atentados, terrorismo (de uno y otro lado) desde su misma fundación como Estado en 1948, nunca, pero nunca ha sufrido tan devastadores ataques como los que viene sufriendo (y haciendo sufrir a otros) en esta maladada guerra contra Irán y ahora también contra Líbano.
Es sabido que Irán e Israel se odian mutuamente, y se temen mutuamente. En vez de esfuerzos diplomáticos, siempre se han mirado de reojo cuando no atacado directamente.
Irán venía sufriendo una serie de conmociones internas violentamente reprimidas por el régimen de los Ayatholas, vigente y reinante en Irán desde el derrocamiento del Sha de Persia, Reza Pahlevi, apoyado por los EE. UU. Para mí, la mente guerrerista y asesina de Netanyahu pensó que éste era el momento, y llevó de las narices al guerrerista y senil Donald Trump, jefe del ejército más poderoso del mundo, pero que ya fue vencido más de una vez en Vietnam y Afganistán, por ejércitos muchísimo menos equipados, pero con pueblos decididos a sacarse de encima el dominio y ocupación estadounidense.
A pesar de que EE. UU. estaba en negociaciones con Irán sobre el tema del desarrollo nuclear de los persas, atacaron “preventivamente”, o sea, a traición, a Irán, EE. UU. (el ejército más poderoso del mundo) e Israel (el ejército más poderoso dela región y considerado el 5° ejército más poderoso del mundo). Tan a taición fue el ataque que asesinaron al máximo líder político de Irán, Alí Jamenei (seguramente me equivoco en algo en la grafía de su apellido) y a decenas de la cúpula del Ejército y Guardia Revolucionaria de Irán, decapitando de golpe y porrazo a su máxima dirigencia político-militar.
Estaban convencidos de que con ello en dos días se rebelaría el pueblo iraní y un nuevo régimen, más permisivo con Israel y EE. UU. surgiría. Primero supusieron que en dos días, después en dos semanas, después en 4, y ya estamos en la 5ª. semana e Irán ha demostrado que venía preparándose para esta eventualidad desde hace por lo menos 10 años.
Los EE. UU. e Israel no sólo asesinaron a toda la plana mayor de la gurdia revolucionarias, sino también a 170 escolares que asistían a una escuela, todos menores de edad, niñas, y a sus profesores. Dada la probada eficacia que tiene en lanzar con toda precisión misiles donde quieren hacerlo, hasta lograr asesinar selectivamente a líderes iraníes estén donde estén, es imposible pensar que esta acción horripilante no fue premeditadamente realizada.
Muy convencidos de la rebelión y cambio de sistema que estaban seguros de lograr, por el contrario cohesionaron el pueblo y fuerzas armadas iraníes, que aún recibiendo duros golpes, está propinando a su vez duros golpes tanto a EE. UU. como a Israel, demostrando poseer una capacidad misilísitica subsónica e hipersónica, y miles y miles de drones suicidas, que saturan todas las capacidades defensivas de los dos ejércitos que los atacaron, y de sus bases y países aliados, y-desde luego- del pueblo israelí, que ha sido movilizado íntegramente. Nunca, pero nunca, en 77 años de existencia del Estado de Israel, ha recibido tantos ataques misilísiticos que desbordan sus tres círculos de defensa, sufriendo en carne propia el horror de la guerra.
Se ve a un Trump dubitativo que un día día dice una cosa y a los dos días se desdice, y que los dos días que durasría la guerra le viene costando ya 5 semanas y pérdidas por 25 mil millones de dólares. Tratando de negociar un alto el fuego que le es negado totalmente por Irán. Han surgido rebeliones populares en EE. UU. contra “el Rey” nunca vistas en toda la historia de esta Nación, 5 millones de personas en las calles de Nueva York, y centenares de miles en otras ciudades (pues actúa completamente al margen del congreso, como el virrey Milei en Argentina, que declara que estamos en guerra, cuando sólo el Congreso puede decidir semejejante absurdo de entrar en guerra a 17.000 kilómetros de distancia contra un país muchísimo más poderoso que el nuestro). Trump no sabe cómo zafar de su tremendo error. Creo que es un octogenario que ya está gagá, amén de que siempre fue un guerrerista asesino y pedófilo.
El mismo Jefe de la contraingeligencia terrorista de los EE. UU., Joe Kent, participante en 11 guerras de EE. UU. y cuya esposa murió en una de ellas, renunció a su cargo pues le había dicho a Trump que no había ningún peligro inminente para EE.UU. e Israel por parte de Irán, y que por lo tanto era insensato entrar en guerra contra ese país con el que se estaba negocianedo, pero el imbécil que se cree Rey no le hizo caso. Nunca previó que Irán tomaría medidas en el Estrrecho de Ormus, por donde pasa el 20% del comercio mundial del petróleo, afectando con ello a todo el mundo.
Por supuesto, esto también nos afectará a nosotros, Argentina, único país en el mundo que apoya esta guerra de EE. UU. e Israel, y que tendrá sus costos económicos y de posibles atentados para nosotros, como ya los ha habido en la década de los 90, cuando otro presidente argentina que planteaba sumisión absoluta a EE.UU. mandó dos barquitos que no servían para nada pero que sí tenían un enorme sinmbolismo, a la guerra del golfo, que nada tenía que ver con nosotros.
Esto, más todas las corruptelas miserables que se van conociendo desde el Presidente Javier Milei, pasando por su secretaria y sus ministros y secuaces, les harán muy difícil que puedan volver a ser reelegidos en 2027, como estaban seguros hasta hace muy poco tiempo. Vivieron denostando contra la expropiación de YPF de Cristina-Kicilioff, y ahora que la propia Corte de Apelaciones de EE. UU. da totalmente la razón a la legalidad de la apropiación, pretenden arrogarse estelogro. Las mentiras tienen patas cada vez más corts, como lo de Adorni, lo de la cripto $Libra, como el de bajar a 0 la inflación, etc, etc., etc. Dejo por el momento acá.
Son razonamientos de un ciudadano, no pertenezco a ninguna organización. Así que en todo lo que estén de cuerdo o en desacuerdo, pueden decírmelo sin involucrar a nadie más que a mi opinión como persona informada y desde luego sujeta a posibilidad de equivocación. Si el Presidente de los EE. UU. se equivoca, es un asesino sediento de sangre como Netanyahu pero que dirige un país clave del medio oriente desde hace muchos años se equivocó y se equivoca, seguramente no estoy exento yo de equivocarme. Pero esta es, a gruesos rasgos, la lectura que hago de lo que hoy está pasando.








