La firma que maneja las plataformas de Facebook e Instagram rechazó las acusaciones para evitar un litigio prolongado y la eventual publicación de documentos sensibles. Tuvo que optar por un acuerdo rápido y estratégico que incluye reformas técnicas y el pago de una suma millonaria por la demanda colectiva impulsada por 29 juristicciones de EE.UU.
Sobre la empresa dirigida por Mark Zuckerberg se plantearon acusaciones que Meta diseñó Facebook e Instagram para que resulten adictivos para los niños y adolescentes, con funciones en las aplicaciones (como la reproducción automática de videos y las «historias» de Instagram) creadas para mantenerlos en ellas el mayor tiempo posible.
También expusieron que Meta no solo dificulta que los jóvenes reduzcan el uso de la plataforma, sino que lo incentiva mediante varias funciones, incluidas las notificaciones frecuentes para que los usuarios jóvenes reingresen a las aplicaciones constantemente.
Meta también fue acusada de recopilar y utilizar indebidamente los datos personales de los niños mientras utilizan Facebook e Instagram.
Todo esto constituye una violación de las leyes federales y estatales de protección de la privacidad de los menores de edad.
La empresa dirigida por Zuckerberg rechazó las acusaciones, pero optó por llegar a un acuerdo para dar fin a la demanda colectiva.
«Estamos totalmente en desacuerdo con estas acusaciones y confiamos en que la evidencia demostrará nuestro compromiso de larga data con el apoyo a los jóvenes», dijo una portavoz de la empresa en un comunicado.






