Nada que esconder. No somos todos lo mismo. pic.twitter.com/zCF4vQW5iS
— José Luis Espert (@jlespert) October 3, 2025
En el video, la mitad de los argumentos son inverosímiles y la otra mitad autoincriminación de nuevos delitos. Lo inobjetable es que mintió, mintió y mintió en cada declaración sobre aportes, aviones, transferencias, etc.
A vuelo de pájaro, la primera tanda de refutaciones:
¿Nada que esconder?
- Esconde los 35 viajes inexplicables que realizó en los aviones de Fred Machado.
- Esconde qué hizo con los 200.000 dólares que recibió por un supuesto trabajo que no realizó.
- Esconde cuáles son los campos que posee, ya que no figuran en sus declaraciones patrimoniales.
- Esconde que la supuesta minera guatemalteca contratante, Minas del Pueblo, fue acusada en enero de 2020 -conforme a la investigación de La Nación- de formar parte del esquema de narcocriminalidad, lo que finalmente se comprobó. O sea, está confesando que firmó un contrato con una minera en el momento que necesitaba asesoramiento para zafar de una causa narco.
- Esconde el vínculo con Claudio Ciccarelli -primo de Fred Machado, titular de la camioneta en la que andaba Espert, vinculado patrimonialmente con la narco diputada rionegrina Lorena Villaverde- que tiene un esquema casi idéntico al de la minera guatemalteca en sus negocios mineros de Río Negro.
- Esconde que el emisor de los pagos es claramente Fred Machado, según la documentación del Bank of America.
- Esconde quiénes son los otros aportantes de campaña y qué montos o recursos dieron, ya que el propio Espert admitió que Machado fue “uno de los tantos”.
Dice “nada que esconder”. No se confundan: hay demasiado que revelar.
Dice “no somos lo mismo”. Claro: no todos somos narcos como vos, Espert.









