Como un avance significativo para la administración pública en Argentina, el Decreto de Necesidad y Urgencia, busca garantizar la integridad y la idoneidad de quienes ocupan cargos públicos, promoviendo un entorno laboral libre de sustancias que puedan comprometer el ejercicio de sus funciones.
El instrumento legal, publicado en el boletín oficial, estipula que todos los funcionarios deben someterse a pruebas antes de asumir sus funciones y de manera periódica durante su gestión.
Esta iniciativa responde a la necesidad de reforzar la confianza ciudadana en las instituciones y asegurar que los encargados de tomar decisiones cruciales lo hagan bajo un estado de salud óptimo y sin la influencia de sustancias que alteren su capacidad.
Sáenz enfatizó que esta acción es parte de un compromiso más amplio por parte del gobierno provincial para fomentar la transparencia y la ética en la función pública. “Es un paso fundamental para cuidar la salud de nuestros funcionarios y, en consecuencia, de los ciudadanos que confían en ellos”, afirmó durante la presentación de la medida.
Además, el gobernador destacó que dicho decreto se alinea con las acciones preventivas y de control que se están implementando en la provincia.








