El proyecto de ley venía de la Cámara de Diputados con modificaciones y el Senado salteño finalmente la ratificó en su sesión del jueves 16 de abril, y ahora pasó al Poder Ejecutivo para su promulgación. La Ley Octorina llamada así porque está inspirada en la lucha de la referente indígena wichi Octorina Zamora Kajinteya y tiene por objeto prevenir los crímenes de odio contra niñas, adolescentes y mujeres indígenas.
La iniciativa vino de la mano del senador Walter Cruz, integrante del pueblo Kolla junto a los senadores Esteban D´Andrea, Dani Raúl Nolasco y Sonia Magno (MC). Entre sus puntos centrales la capacitación obligatoria en perspectiva de género e interculturalidad para los integrantes de los tres poderes del Estado; reconocer y nombrar prácticas de violencia sistemática, de modo de visibilizarlas y generar conciencia, y la creación de protocolos que aseguren el acceso a intérpretes y asistencia especializada en los procesos judiciales.
La ley plantea además la concientización, sistematización para la generación de estadísticas estadísticas de violencia, de abuso o lo que que algunos llaman “chineo”, en palabras de los violadores, y otros diversos crimines con el fin de adoctrinar y disciplinar cuerpos de niñas y mujeres indígenas.
Octorina Zamora fue un emblema de esta lucha social por los peligros y desprotección por vivir en el lugares aislados del norte provincial en medio de una pobreza estructural; la falta de sistemas de salud y educación en los pueblos originarios de la provincia.









