La suprema resolución judicial de los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, dejó sin efecto así, la restricción vigente alegando que no se configuró una «causa» y habilita de forma inmediata la liberación del mercado de tierras rurales en todo el territorio nacional, abriendo la puerta a su extranjerización.
El Gobierno celebró el fallo y ahora trabaja políticamente en el Congreso para evitar que la oposición voltee el DNU 70. El Máximo Tribunal disimuló su postura a favor del Gobierno porque no se expidió sobre la constitucionalidad o no del decreto, pero definieron que los ex combatientes no tenían legitimidad para reclamar.
«Frente a la clara ausencia de un derecho de incidencia colectiva sobre un bien colectivo, no es posible tener por configurado un caso o controversia», explicaron sobre el fallo, pero que en los hechos ese decreto queda vigente.
El presidente Javier Milei había volteado la Ley de Tierras por decreto en diciembre de 2023. Pero un tribunal frenó esa decisión en marzo de 2024, ante una demanda de un centro de excombatientes de la guerra de Malvinas. Ahora, el máximo tribunal argentino rechazó la demanda porque consideró que esa organización no estaba habilitada para presentar el reclamo.
El pronunciamiento «no supone abrir juicio sobre la validez constitucional» de esa parte del decreto, señala el fallo, aunque especialistas explicaron que la decisión permite aplicarlo en la práctica.
Argentina en venta sin límites
El abogado constitucionalista Andrés Gil Domínguez advirtió en X que, a partir de la sentencia, «cualquier persona física o jurídica extranjera o cualquier Estado extranjero pueden comprar toda la tierra rural a donde quieran -incluida las zonas de frontera- sin límite alguno».
El Centro de ex combatientes Islas Malvinas (CECIM), que había presentado la demanda, repudió el fallo: «La Corte resolvió el problema político de Milei. Acaba de poner, este 29 de septiembre, a la República Argentina en venta», señaló en un comunicado.
El gobierno también intentó flexibilizar la compra de tierras por parte de extranjeros a través del Congreso este año. Incluyó los cambios en un proyecto más amplio sobre propiedad privada, pero en agosto retiró ese capítulo porque no reunía los votos necesarios y enfrentaba resistencia entre sus propios aliados y en diversos sectores sociales que se movilizaron contra la norma.
El presidente de la bancada peronista, Facundo Tignanelli, elabora una moción de repudio a la decisión de Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti y critió al gobierno Libetario.
«Después se llenan la boca hablando de Malvinas y mandan proyectos copiados diciendo que defienden la soberanía», dijo Tignanelli. Cuando la moción de repudio se puso en votación no se alcanzó los dos tercios necesarios. Todos los bloques acompañaron, menos La Libertad Avanza.






