En los últimos 18 meses, se perdieron 12.700 puestos de trabajo formales en la provincia y el INDEC confirma que el 50% de los trabajadores está en negro. El arreglo de Milei con 11 cerealeras y ganaderos de eliminarles las retenciones, encareció el precio de todos los alimentos, sobre todo de la carne.
Al conocer esta cifra de la pobreza, desde Política Obrera reclamaron que en Salta se derrumban los salarios y las condiciones de vida de los trabajadores. «Javier Milei y Gustavo Sáenz, cortaron la mercadería para comedores y merenderos. Ambos son socios de la vieja escuela de Juan Manuel Urtubey que gobernó la provincia con los peores índices de desnutrición infantil y decenas de niños muertos en el Norte provincial», criticaron.
Exigieron también un programa de reparto de las horas de trabajo sin afectar los salarios, un salario mínimo igual al costo de la canasta familiar, hoy por lo menos 2 millones de pesos, indexado por inflación e impuesto progresivo a las grandes fortunas para financiar estas medidas.
Paz, doctor en Economía y especialista en demografía social, al hablar con la periodista Agustina Tolaba de Aries Online, que la reducción sitúa la pobreza prácticamente en el nivel histórico previo a la devaluación de 2023: “Bajó del nivel que el gobierno encontró al asumir. Apenas entró la administración, la pobreza subió brutalmente y ahora volvió al valor histórico que tenía antes de que el gobierno esté asumiera”.
Para el investigador, el Indec al medir la pobreza por ingresos en la capital provincial y ubicarla cerca de la media nacional, sin considerar zonas centrales a Orán y San Martín, los niveles aumentan unos 10 puntos: “Hoy estaríamos en 40% en toda la provincia”, subraya.
Asimismo resaltó que en la Universidad Nacional de Salta realizan un análisis que combina pobreza monetaria y por Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI). Según este ejercicio, el índice de pobreza en Salta asciende al 53%, un número significativamente superior al registrado solo por ingresos, evidenciando las desigualdades sociales que aún persisten en la provincia.
El especialista explicó que la medición del Indec, basada en ingresos, “captó mejor algunos ingresos que antes no se registraban”, pero advirtió que deja fuera indicadores clave de las NBI, como acceso a agua potable, saneamiento, escolaridad y hacinamiento. “No hay que culpar al mensajero: la medida de pobreza está bien tomada, pero es solo una parte de la pobreza”, concluyó.









