Ratificaron que el hombre internado en Bariloche está contagiado de hantavirus con la cepa Andes, la misma que afectó a varios pasajeros de un crucero que pasó recientemente por la Patagonia. Desde el Hospital Zona Ramón Carrillo de Bariloche subrayaron que hoy 13 de mayo se recibió el resultado del Instituto Malbrán con la confirmación de que la infección es hantavirus cepa Andes.
Si bien en el territorio provincial se registran 16 casos confirmados de hantavirus de los cuales el departamento Orán tiene el 73% de los casos, del total de los infectados se reportaron cuatro fallecimientos. Aunque las infecciones presentan una alta mortalidad, la situación se encuentra bajo vigilancia epidemiológica y no se ha confirmado transmisión interhumana de las variantes circulantes asociándos al contacto con roedores silvestres.
Baja probabilidad de propagación
Según una reconocida bióloga europea, la probabilidad de la cepa de Hantavirus se propague en el mundo es bajísima, por las características que tiene este virus, que es agresivo, pero no frecuente, por lo tanto tiene muy baja probabilidad de extenderse más allá de la zona endémica.
La experiencia de investigación en Chile y Argentina es clave para enfrentar con evidencias este caso. Argentina y Chile llevan décadas conviviendo con el hantavirus. La variante Andes, endémica de estos países, hoy genera alarma debido al brote detectado en el crucero que zarpó el 1 de abril desde la austral ciudad argentina de Ushuaia, en Tierra del Fuego, con 150 personas a bordo.
En el cono sur, donde se ha registrado la mayor cantidad de casos en América Latina, es también donde se habría contagiado la primera persona del MV Hondius, del que ya fueron fueron evacuados en Tenerife, España, 125 pasajeros y tripulantes, de 23 países, en un operativo coordinado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). De un total de diez casos detectados, hasta ahora tres pasajeros han fallecido, un matrimonio neerlandés y una mujer alemana.
Los viajeros, según su condición, están bajo tratamiento o vigilancia, en sus lugares de origen en una etapa que queda en manos de las autoridades sanitarias locales, desde Canadá a Australia, pasando por España, Francia, Países Bajos, Alemania, Suiza, Italia y Singapur, entre otros.








