Ahora el Senado argentino se prepara para debatir la modificación de la Ley de Glaciares, una norma que desde 2010 protege reservas estratégicas de agua dulce frente al avance de la minería. El gobierno de Javier Milei impulsa cambios que redefinirían qué se entiende por “glaciar” y “ambiente periglacial”, reduciendo así las áreas bajo protección y habilitando proyectos extractivos en zonas antes vedadas .