La pelea de la izquierda boliviana consolidó triunfo de centro-derecha. La presidencia de Bolivia será dirimida entre Rodrigo Paz y Tuto Quiroga que con en contra de todos los sondeos accedieron sorpresivamente al balotaje. Como era de esperar las encuestas fallaron una vez más y la derecha en Bolivia dio el batacazo.
La derecha boliviana en las elecciones del domingo 17 de agosto, resurgió con fuerza tras la dura pelea interna de la izquierda del ex presidente Evo Morales y su sucesor y ex delfín, Luis Arce. Las sondeos pronosticaban como ganador a Doria Medina que terminó tercero. El MAS que gobernó con Evo Morales y ahora con Luis Arce apenas superó el 2% y Andrónico, ex heredero de Evo, quedó cuarto con poco más del 8%. El voto nulo rozó el 20%.
Ninguna encuesta vio venir a Rodrigo Paz Pereira. El compañero de fórmula de un ex capitán de la Policía se impuso con más del 31% frente al ex presidente y ex compañero de fórmula del dictador Hugo Banzer, Jorge «Tuto» Quiroga, quien consiguió el otro lugar en el balotaje con más del 27%, según los conteos preliminares.
Si bien el primero representa a una derecha más blanda y el segundo a la más dura, ambos grafican el cambio de época que inicia en el país vecino, en donde el MAS, la fuerza que acompañó los gobiernos de Morales y Arce durante casi dos décadas, quedó prácticamente disuelta con apenas un 2% de los votos.
Tras la inhabilitación de Evo Morales para presentarse nuevamente como candidato presidencial, una decisión judicial que el ex mandatario y toda su base electoral calificaron como una proscripción y un acto ilegal, el voto nulo rozó el 20%, un récord en la historia reciente del país vecino y una muestra más que Morales sigue manteniendo un apoyo popular significativo.
Motosierra y fin de dos décadas
El candidato «Tuto» Quiroga celebró ayer domingo haber entrado al primer balotaje en Bolivia después de la reforma constitucional que promovió Morales, y afirmó que «una larga noche de dos décadas terminó. El candidato que quedó segundo centró su campaña en propuestas económicas como mayor ajuste fiscal, acceso rápido a los créditos de organismo internacionales como el Fondo Monetario Internacional y «motosierra» en el Estado.
El empresario y candidato opositor Samuel Doria Medina reconoció rápido la derrota en su cuarto intento por llegar al Palacio del Quemado. De forma inmediata dio su apoyo a Paz Pereira.
El empresario boliviano llamó a Paz y a Quiroga a comprometerse a liberar al gobernador suspendido de la región oriental de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, su principal aliado detenido hace dos años en el penal de Chonchocoro, en el departamento de La Paz, por la crisis de 2019.
Quién es Rodrigo Paz Pereira
Hijo del ex presidente Jaime Paz Zamora (1989-1993), Rodrigo tiene 57 años y se desempeña como senador por el departamento de Tarija. Está hace años en la política. Nació en 1967 en España y pasó su juventud en el exilio junto a su familia, debido a los sucesivos golpes militares en Bolivia.
En 2002, ingresó a la política como diputado por la ciudad sureña de Tarija y, tras más de una década en la función pública como legislador y concejal, en 2015 ganó la Alcaldía de Tarija. En su campaña presidencial plantea una “agenda 50/50”, que incluya redistribuir el poder, reformar la Justicia y desconcentrar el Estado.
En el actual proceso electoral, el senador tuvo una campaña modesta frente al gran despliegue que hicieron Quiroga y Doria Medina. En campaña, Paz Pereira prometió un salario básico femenino por trabajos no remunerados realizados; la redistribución 50/50 de los recursos públicos entre el gobierno central y las subdivisiones nacionales y medidas para formalizar el trabajo informal, entre otras.









