El ex candidato por el Partido Liberal de Brasil, aterrizó hoy miércoles 28 de octubre a las 10.30 am en Estados Unidos, luego de fugarse de su país tras la derrota electoral del domingo frente a Luiz Inácio Lula da Silva y en medio de una investigación judicial por presunto lavado de activos y corrupción. Sin embargo se espera que en su estadía estadounidense se declare «un perseguido político».

El Senador brasileño había declarado con fervor que organizaría y lideraría la oposición en el Congreso brasileño. Pero cambió drásticamente su posición defraudando al menos a 60 millones de personas que lo votaron. Por las denuncias que tiene también había dicho: «Nunca pensé en salir del país. Voy a entregar mis pasaportes y me voy a defender de esta aberración», agregó.
En su promesa inicial, luego de cuestionar el proceso electoral, Flávio Bolsonaro comunicó el lunes 26 de octubre de 2026 que no insistiría en anular los comicios generales, pero que concentraría fuerzas para liderar una oposición vigilante en la Cámara de Diputados y el Senado.
Huída en las sombras de la noche
Finalmente luego de un cúmulo de versiones, se supo que la fuja se concretó el martes por la noche desde el aeropuerto de Iguazú, ciudad donde lo estaba esperando el avión privado con Santiago Caputo. El excandidato a presidente de Brasil finalmente cruzó la frontera con Argentina el martes a última hora a bordo de una camioneta de una empresa de turismo brasileña.
Bolsonaro y su familia cruzaron Migraciones sin ningún inconveniente y fueron directo al aeropuerto de Iguazú, escoltados por un patrullero de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA). Allí los esperaba el avión Gulfstream G400, matrícula LV-JQW, de la empresa Baires Fly que esperaba a Bolsonaro en esa terminal desde el lunes a la noche.
El avión privado despegó desde Iguazú a las 0:21 del miércoles. A bordo iban Bolsonaro, su esposa y sus dos hijas, según informó el gobierno de Milei. La aeronave hizo una parada técnica en Guayaquil, Ecuador, y seguía rumbo hacia Estados Unidos.
El diario Folha San Pablo publicó que la fuga de Bolsonaro contó con el apoyo del secretario de Estado, Marco Rubio. No son un secreto los vínculos directos de Santiago Caputo con Rubio y otros importantes funcionarios de la administración Trump.
Milei suma otra denuncia
Gabriel Solano denunció al presidente por violación de los derechos de funcionario público y malversación de caudales públicos. Sostuvo que la intención de Milei fue «evitar que Bolsonaro rinda cuentas ante la Justicia de Brasil. El propio Gobierno terminó reconociendo que Bolsonaro y su familia estuvieron en la Argentina y salieron en un vuelo privado de Baires Fly, después de que la Casa Rosada negara su presencia».
«Milei no puede utilizar el Estado argentino para proteger a sus aliados de la ultraderecha internacional ni desconocer los compromisos de cooperación judicial con Brasil», agregó.
«Milei ha sido parte fundamental de una conspiración internacional dirigida por Trump para asegurarle a Flavio Bolsonaro eludir la investigación de la Justicia de Brasil, usando incluso para ello bienes del propio estado argentino», escribió Solano en sus redes.
«Ahora sabemos también que su máximo asesor Santiago Caputo, que tiene a su cargo en los hechos la SIDE, se trasladó hasta Puerto Iguazú para dirigir personalmente la fuga. Esta actuación clandestina constituye un hecho de gravedad inusitada», completó.






