El encargado del desmantelamiento de los medios públicos será Javier Lanari, futuro titular de la Secretaría de Medios y Comunicación, junto a Carlos Curci González, interventor de la Televisión Pública y Radio Nacional.

Para las nuevos funcionarios los despidos parecen ser esenciales para impulsar una modernización de las empresas. Consideran un despropósito que la radio más escuchada en la Argentina tenga 300 empleados y Radio Nacional tiene 1100. Sin embargo omiten que esa radio tiene presencia en cuatro provincias, mientras que la radio pública sostiene 49 emisoras en todo el país, lo que exige más personal.
El objetivo de la administración libertaria es precarizar el funcionamiento del conglomerado de la Radio y Televisión Argentina (RTA). A este objetivo se suma la idea de fusionar las empresas Radio y Televisión Argentina y Contenidos Artísticos e Informativos, lo que implicaría migrar los productos públicos (Paka Paka, DeporTV y Encuentro, Animar y el Asombroso Mundo de Zamba y Nina).
Según trascendió los retiros voluntarios tendrán indemnizaciones serán “razonables”, acordes al rango y tiempo de cada empleado. El proceso implicará una puja entre las autoridades nacionales y los gremios que se encuentran en estado de alerta por la situación en los Medios Públicos.









