Desde CAME atribuyeron el deterioro al menor impulso que tuvo el consumo después del cobro del medio aguinaldo y al mayor peso de los servicios sobre los ingresos de los hogares durante el invierno. “El descenso en la medición interanual obedeció al agotamiento de la liquidez extraordinaria aportada por el aguinaldo en el mes anterior”, sostuvo la entidad.
“La ausencia de este dinamizador coyuntural, combinada con la mayor incidencia de las tarifas de servicios invernales sobre el presupuesto familiar, profundizó la cautela del consumidor y desaceleró el ritmo general de la actividad”, agregó CAME.
El deterioro se extendió a casi todos los sectores relevados. Seis de los siete rubros registraron caídas interanuales. El mayor retroceso se produjo en Textil e indumentaria, con una baja del 5,6%, seguido por Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles (-5,5%) y Alimentos y bebidas (-5,4%). La única excepción fue Ferretería, materiales eléctricos y materiales para la construcción, cuyas ventas avanzaron 1%.
“Frente a esta coyuntura de costos al alza y de ventas contenidas, el empresariado pyme sostuvo una postura de marcada cautela financiera, congelando planes de inversión de capital y priorizando el sostenimiento del flujo operativo”, concluyó CAME.






