Murió Melania Pérez el 14 de enero de 2026, y al día siguiente, murió también el coplero y bagualero Severo Báez. Que alguien le avise al gobernador Gustavo Sáenz y sus autoridades, porque en los últimos días, en las redes el gobierno fue blanco de críticas por el silencio de un Estado mudo, señal de la falta de empatía por la pérdida en cuerpo y memoria de dos referentes de la cultura salteña.

Como militante de la dignidad, cabe recordar también cuando Melania Pérez devolvió la mención artística que le entregaron en el Concejo Deliberante porque se rechazó la demolición del monumento al Combate de Manchala.
Merelas remarca que «aquí se notan las diferencias sobre cómo estamos con la cultura. A una parte del pueblo no se la consideró jamás porque al Gobierno no le reditúa, a otros sí. Si no aprendemos a respetar a nuestros artistas, que nos cuentan las historias de nuestro lugar y de dónde venimos, es porque estamos perdiendo la batalla cultural».
Su amiga y hermana de la vida se refiere a la diferencia de actitudes de Sáenz, en el recibimiento como prócer que tuvo a su llegada a Salta, Luciano Benavidez, campeón del Rally Dakar 2026. Algo, que en las redes sociales no pasó por alto.
«El gobernador capaz no la conoce. No lo sé. Yo creo que él tendría que saber de Melania. Hay muchas cosas que se olvidan del ser salteño y eso la indiferencia nos es buena para nuestra cultura», agrega respecto a la falta de duelo oficial a una artista que deja un legado de profunda identidad salteña.
No muere quien canta, se suele decir. Quizás porque la Serenata a Cafayate o porque Cosquin ignoraron de por vida tanto a las Melanias como a los Saluzzi de la vida. Para muchos, su voz está en el pueblo, en los carnavales carperos. En el transitar con su canto los escenarios a pesar de todo, con principios y dignidad.

Festivales de indiferencia
«Melania venía padeciendo la indiferencia desde hace muchos años. Sobre todo con el tema de la Serenata. No tenía trabajo en Salta, por eso cada tanto se venía a Buenos Aires donde de vez en cuando le salía una actuación», relata Merelas.
«Lamentablemente sufrió mucho la falta de reconocimiento. Ella sabía que en los festivales se respeta muy poco a los artistas que no son convocantes. En ese ambiente no vales si no sos un Palavecino, una Soledad o Los Nocheros. Te tratan como animales», relató sobre lo que decía la cantante.
«A los festivales definitivamente hace más de 8 o 9 años que ya no quería subirse. Cuando la Serenata cumplió los 50 años querían que ella abra la primera noche con la Sinfónica de Salta. Hizo uno o dos ensayos con la orquesta, pero dos o tres días antes suspendieron lo de Melania. Dijeron algo así como que la orquesta no da con los tonos de ella. Finalmente, esa noche abrieron Los Manseros Santiagueños«, recordó.
Para Merelas «cuando la cultura no rinde o no sos un artista que recauda, se la hace un lado o se la deja caer». Destacó que sí a los altos gobernantes de Salta no les importa, por suerte, la Secretaría de Cultura el día de la muerte de Melania, tuvo el buen gesto de publicar en la página oficial un «In Memorian» que se viralizó en las redes, y luego se pusieron a trabajar junto con el músico y gestor cultural Carlos Vargas en este homenaje para una despedida artística salteña.
Homenaje artístico y despedida
Según adelantaron a Salta Libre, el homenaje artístico será la noche del viernes 30 de enero a las 21 horas, en la Casa de la Cultura con entrada libre y gratuita. En principio se pensó en el Teatro Provincial pero no les dijeron que no se pudo por las refacciones en proceso.
El homenaje escénico contará con una pantalla gigante donde entre las actuaciones de los artistas convocados, se proyectarán imágenes que relatarán un poco de su historia musical.
Para los artistas convocados, pronto darán a conocer la lista, seguramente será un canto de tristeza y alegría. Con la velada artística despedirán sus restos convertidos en cenizas, que llegarán a Salta desde Buenos Aires traídas por su amiga y asistente Graciela Merelas.
Sus cenizas en los cerros
«Lo único que pedía y quería cuando hablaban sobre la muerte era que sus cenizas se esparcieran en un cerro de El Alfarcito o del Río Blanco de Quijano, donde solían compartir durante los veranos cada vez que se venían a Salta», señaló Merelas.
Su manager, amiga asistente, relató también que la conoció hace más de 30 años. Desde hace 20 años que tuve el honor de acompañarla y trabajar junto a ella siempre «ad honorem».
Dijo que la conoció en Buenos Aires. «Tenía la hermana que vivía en Lanús y yo era amiga de la hermana. Nos hicimos amigas cuando vino a Buenos Aires a presentar su primer disco solista «Luz del Aire», recordó.
Melania tiene un único hijo en Salta, quien estuvo presente en Buenos Aires para su sepelio en Lanús y, participará también en el homenaje musical con su nieta de 5 años y su nuera. La familia de Melania se componía de 6 hermanos. De todos ellos, solo viven ahora el mayor y el menor.
Bruno Arias la recordará en Cosquín
Al momento de su muerte, Melania se encontraba grabando el cuarto disco de su carrera como solista con la productora discográfica B&M. Dejó grabados 4 o 5 temas. Merelas reveló que le quedó en el tintero el trabajo junto a un guitarrista de grabar una versión de «Fragilidad» de Sting con arreglos y ritmo de baguala y vidala.
Y como última novedad para los fervientes seguidores de Melania, Merelas les anticipa que no se pierdan la noche de Cosquín del del 29 de enero. «Me llamo Bruno Arias quien estuvo presente en la despedida en Lanús para decirme que durante su actuación va a homenajearla cantando «Zamba de Lozano», que en el medio de la canción contiene la grabación de un recitado de Melania», concluyó.









