No sería mala idea poner también su figura de cartón en el Congreso, levantando la mano a la hora del voto, por ejemplo, en la votación de la reforma laboral.
Para esto vino Santilli a Salta. Para asegurarse de tener el apoyo de peones propios y alfiles ajenos cuando llegue el momento de quitar las conquistas y derechos a los trabajadores argentinos con lo que llaman «Ley de modernización laboral».
Qué vergüenza para el enviado Santilli, quien, por decisión de la filial salteña de LLA, tuvo que posar junto a una figura de cartón para lograr una pose insólita en el cuadro completo del comando libertario.
Como lo dijimos acquí y lo dijeron los medios porteños el objetivo concreto del ridículo episodio de la cartonera, Santilli vino a Salta para negociaciar con gobernadores para asegurar los votos necesarios que permitan aprobar la reforma laboral en el Congreso.
El gobernador Gustavo Sáenz, de pasado peronista y hoy en línea con los libertarios se comprometió a respaldar el proyecto de reforma laboral, aportando tres votos en la Cámara de Diputados y uno en el Senado de legisladores que responden directamente a su espacio.









