Marta Herrera de la comunidad wichí Misión Chaqueña contó al sitio originarios.ar el 17 de noviembre del 2025: «Ayer vi humo y cuando fui a mirar al monte, que es nuestra reserva ancestral, vi que otra vez estaban quemando y desmontando de vuelta. En asamblea resolvimos cerrar y permanecer en las entradas para que no pasen».
Cuando estaban custodiando el lugar llegó una brigada policial en su móvil y policías en motos para detenerlas pero al final no lo hicieron. «Hace dos años nos unimos como 30 mujeres e hicimos un acampe defendiendo el territorio del intento de desmonte y usurpación del mismo terrateniente que ahora volvió a hacer lo mismo, contó.

En aquel momento relató que acamparon unos tres meses cargando sus hijos día y noche bajo el calor, viento, lluvia y barro hasta que se fueron. Herrera recordó que en aquel entonces también estuvieron bajo amenaza de detención de la policía pero que no abandonaron su trinchera.
Balducho Villafuerte agregó que en noviembre de 2023 el terrateniente de apellido Ferrari fue a verlo a su casa para decirle que era su vecino y que compró ese terreno, y le contestó que eso no podía ser cierto.
Le ratificó que esas tierras les perteneces como posesión ancestral. «Nuestros abuelos y tatarabuelos ya vivían acá y han cazando y todo eso para sobrevivir, porque no nos olvidemos que los primeros habitantes somos los originarios de acá, de Argentina», subrayó.
Luego de este episodio contó que una abogada originaria tomó el caso y se paro todo eso, pero ahora «este hombre volvió otra vez a poner los postes para alambrar y nuevamente nosotros estamos en esta lucha», denunció.
«esto es un nuevo atropello, las tierras que nosotros nos han usurpado, nos han quitado y vendido. Nosotros tenemos derechos en estas tierras porque se trata de un territorio ancestral y no vamos a dejar que se alambre y metan así nomás».
Los originario wichí contaron, además, que no conocen al terrateniente porque transita por sus lotes con su camioneta con los vidrios oscuros y no se deja ver. «Nosotros queremos dialogar pero no quiere y nos ha denunciando que le hemos garroteado, que le tiramos piedra a la camioneta, pero eso no es verdad para nada», concluyó Herrera.
Integrantes de la comunidad se reunieron el 18 de noviembre en asamblea comunitaria donde resolvieron cerrar las entradas a la comunidad y manifestarse con carteles en el lugar donde los supuestos usurpadores estuvieron trabajando día y noche para hacer rápidamente un camino ancho.
Las mujeres wichí denunciaron que este terrateniente los amenazó con contratar sicarios para que las saquen del lugar a como de lugar, con lo que el conflicto podría agravarse si las autoridades del gobierno no los escuchan y resuelven la situación.









