"Habría que preguntarle a Marcelo", le dijo a través del teléfono un televidente a Eduardo Feinmann en un programa de cable que conducía hace varios años. "Que Marcelo?", respondió incrédulo Feinmann. La respuesta es archiconocida y por razones de buen gusto y decoro, no la vamos a reproducir ahora. Pero ese tipo de comentarios eran comunes en las llamadas de los televidentes que zarandeaban a Feinmann tratándolo de facho, fascista, racista y otros términos similares.