Por medio de esta nota quiero repudiar el proyecto de ley que el intendente Emiliano Durand (en connivencia con el senador Gustavo Carrizo) ha presentado en la Legislatura para perseguir a los trapitos, esos muchachos y chicas que salen a limpiar vidrios para (tal vez) poder comer y a los que quieren sacar de las calles como si fueran basura porque ensucian el espacio público que -según Durand y los suyos- le pertenece a la “gente de bien”.