El ministro de Desregulación Federico Sturzenegger ahora quiere deshacerse del INTI y trabaja a favor de privados, armando una nueva estructura que incluye el despido de 700 agentes del organismo público y la prescindencia de más de mil servicios de contror en sectores de alimentación y bebidas. Sostuvo que "no entiende porque se decidió que el control lo hiciera el Estado".