El presidente de Bolivia Rodrigo Paz promulgó hoy lunes 8 de junio la Ley de Regulación de Estados de Excepción, lo cual implica la suspención temporal de derechos y garantías constitucionales y además el Congreso boliviano autorizó al mandatario a sacar el Ejército a la calle para el desbloqueo de rutas controladas desde hace cinco semanas por los manifestantes que exigen su renuncia.
La aprobación de la reforma laboral no es apenas un episodio legislativo. Es un movimiento cultural. Es el intento de persuadir a una sociedad exhausta de que la protección es un estorbo y que la fragilidad puede convertirse en virtud. Es seguir luchando. Es insistir en que la justicia social no es un anacronismo sino una exigencia constitucional irreductible.