Luego de 13 años de litigio la Justicia Civil Ordinaria ordenó el desalojo de 3.500 hectáreas de tierras usurpadas en los ex Lotes Fiscales 55 y 14, del municipio de Santa Victoria Este en el límite con la frontera con Bolivia, lo que posibilita que las comunidades originarias y familias criollas vuelvan a sus tierras.
Ante la angustia por la suba del caudal de agua de los habitantes de las márgenes del Río Pilcomayo, en el Norte Provincial, las autoridades provinciales llegaron al lugar y aseguraron que "los anillos de defensa están resistiendo y las maquinas están trabajando".