La Universidad Nacional de Salta descubrió una operatoria sin precedentes. Un auditoría interna reveló que al menos $634 millones de los fondos públicos fueron administrados fuera del circuito oficial a través de una fundación que estaba bajo la órbita del ex rector Daniel Hoyos y su vice, Nicolás Innamorato. Se trata de una un canon del Banco Patagonia que generó cuantiosos intereses.